Mujeres Palta

La palta, aguacate, mantequilla silvestre o avocado es un fruto de origen latinoamericano que hoy se cultiva y consume mundialmente. Su particularidad es madurar luego de su cosecha. Más allá de la textura dura y rugosa del fruto, son plantas sensibles a la humedad y a las temperaturas heladas.

Hoy en día la palta es reconocida por sus increíbles propiedades nutritivas pero aún así sigue teniendo mala prensa y es criticada por su valor calórico y cantidades de grasa. Un paradigma errado, para interpretar a tan noble fruto de la naturaleza.

Las mujeres palta son un manjar que debe saborearse en su justo punto tal como el fruto. Pueden resultar en relaciones muy sanas y nutritivas de encontrar a su consumidor en el momento preciso. Son mujeres sensibles a los factores externos pero con un aspecto duro como el de su equivalente vegetal.

Tras una gran investigación, el equipo de Primeras Damas ha descubierto que es un estereotipo más común del que pre-estimaba. A continuación, describiremos las etapas de la mujer palta y dejamos a su disposición herramientas pertinentes para el auto-test. Las mujeres podrán deliberar su condición de palta y los varones podrán afilar su condición de consumidores:

  1. ¿Tuvo en su inmadurez una etapa en la que sufrió de miedo al compromiso?

En su inmadurez, la mujer palta tiene miedo y hasta pánico de entrar en intimidad y compromiso con un consumidor. No se conoce a sí misma ni ha sido capaz de explorar siquiera con éxito su sexualidad. Por estas razones, se retrae, se endurece y toma ese aspecto rugoso que aleja al hombre experto o ansioso.  Se niegan al disfrute, desconfían de quien quiera saborearlas. Nadie les puede entrar. Como no son conscientes de su futura riqueza se sienten inseguras y prefieren esconderse o huir de cualquier oportunidad de amor o placer que se les presente. Actúan como una quinceañera asustada.

Hay un tipo de consumidor, poco común en Argentina, un consumidor conservador que prefiere asegurarse el futuro prominente de su palta y cuidarla atentamente hasta su madurez. Son hombres que prefieren no arriesgarse a consumir la palta que venden como “del día”, ya que podría estar comprando, como dice la expresión, “pescado podrido” o bien podríamos decir “palta pasada de rosca”.

2. ¿Siente que cuando estuvo lista para asumir un compromiso no apareció la persona indicada?

Durante el climax de textura y sabor, la mujer palta se siente lista para entrar en relación con un selecto consumidor quien sin penetrarla ni machucarla debe estar entrenado para reconocer que esta mujer está en el mejor momento para ser disfrutada. La cremosidad de la mujer en este estado puede enamorar a cualquiera que busque cómo fortalecer su salud amorosa.

3. ¿Se siente frustrada por no haber encontrado una pareja y cree que debe bajar sus estándares de búsqueda?

En su ocaso, la mujer palta se vuelve problemática. Al no encontrar el consumidor que la consuma en su climax, la palta se deprecia y se vuelve incomible, excepto para quien no tiene paladar. Al pasarse de su punto de maduración empieza a dejar qué desear. Lo que era una increíble mujer se vuelve una mujer frustrada con baja autoestima. Su estado anímico se asemeja en aspecto a una palta machucada y negra y le es tan determinante que para no quedarse sola se rebaja a ser consumida por un recolector de basura, se rebaja a guacamole de pobre o cualquier otro tipo de relación inservible.

  • A las que hayan contestado afirmativamente a las tres preguntas formuladas, Primeras Damas recomienda:

Que le recen a San Antonio para que les mande un novio. Por su condición de palta, atraviesan un proceso de maduración que las hace tan complicadas para el mercado actual que no hay consumidores dispuestos a esperar a que un fruto tan delicioso e increíble como la palta madure. No hay hombres pacientes esperando el esplendor de una mujer palta. Para cuando las mujeres palta aflojan y llegan a su punto de madurez, queriendo encontrar a alguien que las aprecie por lo que verdaderamente son, los demás no reaccionan inmediatamente. Esa mujer ya fue categorizada como una mina difícil o como una histérica o, tal vez, como la chica que no sabe lo que quiere. No tiene muchas herramientas de persuasión para convencer a los demás de que su tiempo ha llegado, de que ya está dispuesta a entregarse y a disfrutar.

La mujer palta pasa desapercibida, como la palta que dejamos en la cocina esperando a madurar prometiendo echarle un vistazo todos los días pero la olvidamos. La palta no tiene recursos para avisarnos su cambio de estado si no la tocamos, no se pone más linda por fuera, no emana olores, no cambia su forma.

Por todo esto, Mujeres Palta, no están para hacerse desear. Aflojen antes de que sea tarde y elijan a alguien que las acompañe en su proceso y estén dispuestas a dejarse disfrutar antes de que sea muy tarde para lamentarse.

 

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