Sindrome Disney

Qué síntomas produce la visita a los parques en el desarrollo infantil

Año a año los científicos lanzan distintos descubrimientos sobre el desarrollo infantil. ¿Qué alimentos hacen la diferencia en el desarrollo de sus cerebros?, ¿qué tipo de crianza asegura un sano desarrollo emocional? o ¿qué actividades estimulan la inteligencia del niño?. Estas cuestiones son de tal importancia porque inciden en las posibilidades que el niño podrá tener de adulto y la configuración de su futuro.

A partir de varias observaciones, Primeras Damas decide poner en cuestión un factor más en el desarrollo infantil que puede ser determinante en su adultez: el hecho de que el individuo haya visitado Disney World o no en su niñez.

Disney, un reservorio de fantasía e ilusión en un mundo hiperrealista. Su parque más fantaseoso, el Magic Kingdom, recibe 17 millones de visitas por año. Un mundo mágico, un sueño hecho realidad, una utopía por un día, pueden tener un efecto irreversible en los niños. Una dosis letal de fantasía pueden prefigurar por completo la mentalidad que el pequeño tendrá 20 años después.

A continuación, los síntomas del Sindrome Disney a los cuales hay que estar atentos:

Síntoma: Intolerancia a la frustración

Los empleados del parque que se disfrazan de sus personajes tienen que seguir algunas reglas de oro: nunca decir “no”, nunca “dejar el personaje”, ni sentarse y jamás señalar algo con un solo dedo. Alrededor de 60,000 empleados se requieren para crear la magia del Reino de Vacaciones. No es de sorprender que Walt Disney World Resort es la empresa que más trabajadores emplea en un mismo lugar en los Estados Unidos.

Someter a los hijos a la obra de 60 mil empleados que mantienen una ilusión e ídolos que no se niegan a los caprichos de ellos, puede afectar el desarrollo de la tolerancia y la persistencia. En efecto, los niños que fueron con la convertibilidad a Disney, hoy creen que deben ser servidos y que nadie tiene derecho a decirles que no. También, suelen quererlo todo y de la manera más fácil. Es que no conocen el esfuerzo y el sacrificio, han sido sobre protegidos por sus padres quienes perdieron capacidad de ahorro y prosperidad con tal de llevar a sus hijos a este oasis del Estado de Florida.

Síntoma: Miedo a la muerte

Disney, la tierra donde todos los sueños son posibles. Todos menos el sueño de morir. Cada año se rechazan más de 100 solicitudes para esparcir cenizas de difuntos en sus parques. Disney celebra la vida pero a costa de negar la muerte.

Mickey, ese inmortal ratoncito y su eterno noviazgo con Minnie han permanecido desde finales de la década del 20. Mickey fue creado tras la devastadora pelea de Walt Disney con Universal al quedarse con su Oswald, el conejo afortunado. La imagen de Mickey pretendía recrear el aspecto de un chiquillo con el calzado de su padre, una imagen que permanece intacta. Mickey es el ratoncito que no sólo no muere sino que no madura pero eso no importa porque es bueno y no mata ni a una mosca. Los padres que someten a sus niños a Disney son padres que valoran este tipo de “bondad”.

Síntoma: Culto a la perfección

Los parques de Disney tienen un mantenimiento asombroso. Hay tachos de basura cada 9 pasos y por las noches se limpia, se arregla y se pinta todo lo que luzca desgastado.

Síntoma: Idolatría

No hay duda de que los niños aspiran a ser como sus ídolos. Año a año, el repertorio de personajes de Disney se agranda pero nadie iguala la popularidad de sus clásicos personajes. Mickey Mouse tiene 175 trajes distintos, que van desde un equipo submarino hasta esmoquin. El guardarropa de la Minnie Mouse consta de unos 200 vestidos, incluyendo el de porrista y los trajes de noche. Un niño Disney debe poseer el inventario completo y cuando crezca sentirá que tiene derecho a poseer el inventario completo de Mac.

 

Lo irónico de todo esto es que Walt Disney, el creador del parque, representa el estereotipo contrario. Un hombre luchador, que convierte hasta los sueños más grandes en realidad. Walt dio vida a Disney gracias a que no fue a Disney. Nació en un lugar humilde, hijo de un granjero y fue quien dijo:

“Todos los problemas y obstáculos que he tenido en mi vida me han hecho más fuerte. Puede que no te des cuenta cuando te pase, pero un puñetazo en tu mejilla puede ser lo mejor del mundo para ti”.

Las Primeras Damas siguen atentas a este tipo de fenómenos, encontrando relevante estudiar próximamente a las mujeres princesas y los adultos que recurren a Disney para “volver a su infancia”. Stay tuned!

 

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Relaunchjulio 9, 2017
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