Primeras Cholas

La mujer cochabambina según Primeras Damas.

Primeras Damas sigue recorriendo el mundo con espíritu crítico, descubriendo la energía femenina en todas las cosas. En esta oportunidad, estuvimos en Bolivia, donde conocimos a la mujer que habita la zona central de los valles en la región subandina en el departamento de Cochabamba. La mujer cochabambina o cochala tiene un amplio desarrollo en los ámbitos económicos y profesionales. Aparte de las tradicionales labores femeninas, las vemos desarrollando la actividad comercial y financiera de la ciudad.

Dueña de un par de puestos en “La Cancha”, una de las ferias más grandes de sudamérica. Sostiene a Donatella, hija y ahijada de las Primeras Damas.

Chola viene de chula

Desentrañamos la identidad cultural de la cholita. Mujer que lleva trenzas largas como extensiones de pelo. Lleva varias enaguas debajo de la pesada pollera. Lleva el sombrero, el zapato plano, la blusa y la manta colorida. La pollera dice al mundo que es una mujer que se revaloriza, que toma lo del pasado para expresarse en la actualidad. Lo que una vez se “impuso” por los “conquistadores” hoy se lleva para conquistar. La vestimenta es un lenguaje y las bolivianas lo aprovechan para expresar sus logros y su poder. Por eso visten a sus hijos, los llevan como accesorio tapados con hermosas mantas, los llevan junto a los bordados, los encajes y las telas finas de sus ropas. Encasquillan con oro sus dientes sanos como símbolo de poder económico: no alcanzan los anillos, los pendientes en el sombrero, los aretes ni los prendedores de plata, oro y piedras preciosas.

Chola viene de chula. Así las veían los españoles, con la admiración que se merecen. Sin embargo, el odio hacia “los conquistadores” se encuentra intacto. Parece mentira que hayan pasado casi 200 años desde su independencia.

  • Escuchamos a una mujer arengando contra los españoles en la plaza central.
  • Percibimos el desprecio por la arquitectura colonial española, la cual hace que el casco de la ciudad se distancie de la expectativa de un turista acostumbrado a viajar por sudamérica.

    Café “París” en la esquina de la Plaza de Armas de Cochabamba, Bolivia.
  • Alabamos a la Heroínas de la Coronilla. Un grupo de mujeres que lucharon durante la Guerra de Independencia de Bolivia el 27 de mayo de 1812 enfrentándose al general realista José Manuel de Goyeneche al verse sin el Ejército patriota.
Av, de las heroínas en Cochabamba, Bolivia. En honor a las heroínas de la coronilla.

No nos fuimos con la misma sensación con la que permanecimos los primeros días. ¿Qué hay detrás de estas mujeres tan esforzadas? El hombre boliviano. Los hermanos en género de Evo Morales resultan ser de los machos más favorecidos de la región. No se lo observaba en sus oficios tradicionales, apenas se ven hombres por la calle. Fuentes locales aseguran que el hombre, si trabaja, apenas lo hace para costear su hábito de bebida.

La gran pregunta desde 1812 hasta 2017 es dónde están los representantes del género masculino. Mujeres que a falta de ejército se organizan para defender a su ciudad, sus hijos y sus hombres. Mujeres que sustentan a sus familias y que hasta les alcanza para tener dientes de oro y costosísimas faldas de chola.

Las heroínas de la coronilla bien podrían ser una leyenda pero no lo son. Las herencia de estas heroínas vive en el corazón de cada mujer cochabambina. Mujeres que todo lo dan, todo lo sacrifican, mujeres que luchan cotidianamente con amor por sus hijos, mujeres fuertes que activamente contribuyen a la economía, la política, la educación, la cultura y la ciencia a vista de todos.

Dijo Evo Morales:

“Me defino feminista aunque con bromas machistas”

Este es un buen resumen. Mujeres poderosas, con la capacidad de hacerlo y lograrlo todo, viviendo la broma del culto y protección al hombre. Mujeres que lucharon por su libertad, mujeres soberanas e independientes que dejaron de tributar al extranjero para tributarle al hombre nacional.

Valor y coraje hay de sobra pero pareciera que escasea el auto valor. Mucho tenemos para aprender de la mujer boliviana y ellas de nosotras. Una Primera Dama construye una vida familiar con un hombre poderoso, no con un vago, mantenido y protegido. En conclusión, podemos dar fe de dónde está el hombre boliviano: escondido bajo la falda de su mujer.

Imagen artículo
Chola cargando valija cuesta arriba en la Isla del Sol mientras el dueño alegaba dolor de espalda.

 

 

 

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Relaunchjulio 9, 2017
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